|  DESCRIPCIÓN DE LOS FONDOS Piezas auténticas de origen chino y japonés que responden a dos tradiciones taoismo y budismo Ch’an en China y budismo zen y haiga en Japón. Hay más de 180 rollos verticales u horizontales. También hay media docena de álbumes. Ya se ha efectuado una traducción de los poemas que aparecen en chino en los rollos, y también hay una traducción parcial de los textos en japonés. Hay obras representativas de los siguientes autores: Chen Jiru (1568-1639), Dai Jin (1388-1462), Ding Yunpeng (1547-1628), Domiaku Sensei (1752-1801), Dong Qichang (1555-1636), Fan Kuan (990-1020?), Fu Baoshi (1904-1965), Gong Xian (1618-1689), Gu-Luo (1763-1837), Guo-Xi (1020-1090), Hong Ren (1610-1664), Huang Joan (1775-1858), Huang-Shen (1687-1772), Huizong (1082-1135), Jiho Sugawara (1866-1956), Jin Nong (1687-1764), Kun Can (1612-1692?), Lenglia Lu (730-760), Li Shutong o Maestro Hong Yi (1880-1946), Musashi Miyamoto (1584-1645), Pan Tianshou (1897-1971), Qi Baishi (1864– 1955), Qi Gong (1912-2005), Ren Renfa (1284-1327), Sesshu Toyo (1420-1506), Shitao (1642-1707), Tang Yin (1470-1523), Wang Hui (1632-1717), Wang Meng (1308-1385), Wang Wei (701-761), Watanabe Nangaku (1767-1813), Wen Zheng Ming (1470-1559), Wu Bin (1568-1626), Wu Changshuo (1844-1927), Wu Daozi (680-740), Wu Wei (1459-1509), Xu Linlu (1916- ), Xu Xi (937-975), Zhang Daqian (1899-1983), Zhao Yong (1289-1360), Zheng Banqiao (1693-1765), Zhu Da (1626-1705), así como obras del entorno conocido como colección Huizong (1082-1135). Abundan los sellos de reconocimiento, muchos de ellos de gabinetes de pintura imperiales.  HISTORIA DE LA COLECCIÓN La antropología y la psicología de las religiones es el marco de referencia para entender esta colección. Son obras que se exponen en monasterios, en templos zen, taoistas, en ceremonias. Se cambian con frecuencia, muchas de ellas son obsequios de maestros a discípulos, recuerdos personales que conectan meditación y arte marcial, meditación y calidad de vida personal. En término psicológicos tienen que ver con las llamadas “técnicas proyectivas” y el observador avezado puede aquilatar el estado de ánimo del monje que se expresó, que se retrató con el pincel-la tinta-el papel. Es decir, sujeto y objeto están fusionados, muy poco que ver con la tradición egocentrista que prevalece en la pintura occidental: la figura humana aparece agrandada en el paisaje. Se vislumbra una óptica excéntrica, es decir, el centro está por todas partes, detrás de cada par de ojos por ejemplo, y ese contexto cobran sentido las pinturas de esta colección. |